domingo, 4 de octubre de 2009

Los Innombrables



Son aquellos que llamaríamos abuelos,
llevaban turbantes y lucían barba.

Amaban la ciencia y la filosofía,
amaban la vida y amaban su tierra.

Eran andaluces, como nosotros
nobles, no como nosotros.

Y ahora renunciamos a ellos
como España renuncia de nosotros;
nos da vergüenza nuestra familia
solo porque eran hombres de buena fé.

¿Tendremos fé para poder amarlos o recordarlos?,
¿quizás siquiera para poder respetarlos?

¿Tendrá España el valor
para poder perdonarnos, o siquiera nombrarnos?

¿Cómo se puede castigar
la curiosidad o el amor?
¿Cómo se puede olvidar al maestro
y borrar su nombre?
¿Cómo se puede repudiar a la madre?
¿Cómo se puede desterrar al padre
que te dio vida, España?

España eres nuestra hija,
La hija de los innombrables.